Valencia, España
miércoles, enero 17, 2018


De todos es sabido mi amor por Razer y por sus periféricos. No en vano tengo el teclado BlackWidow Chroma desde hace un par de años y quise que mi siguiente adquisición fuese el ratón Lancehead Mercury Edition pero la vida independiente es una vida dura y tengo otros planes para mejorar el PC y poder mejorar el calidad de mis streamings con nuevos juegos y sin lag (podéis ver mi canal de Twitch aquí) por lo que tuve que recortar gastos y como de nada y para mi sorpresa, apareció este ratón en mi radar. Fue en una excursión al App Informática donde lo encontré a un precio de 12.55€. Ni tan mal, oye. Mis exigencias eran que fuese blanco y relativamente gaming ya que el mío estaba en estado terminar y me frustraba mucho jugar con él.

Tengo que decir que cumple con lo que yo pedía y que ha sido una gratísima sorpresa. CoolBox es una marca de diseño española y fabricación china, de ahí sus precios competitivos. Éste modelo es el Deep Roll y cuenta con unas cuantas especificaciones interesantes, una calidad más que aceptable y un diseño que me recuerda al Lancehead y al SteelSeries Sensei frost edition, otro ratón del que estaba (y estoy) enamorada.


La caja, con doble tapa para poder verlo y toquetearlo un poco por dentro dice que es de material ABS, que pesa unos 133gr y que tiene 6 botones incluyendo la rueda de scroll. La longitud de su cable de es 1.8 metros y tiene un cable de cobre blindado y mallado así como conector USB chapado en oro. Nos informa además de que la vida útil de la rueda de scroll es de unos 30.000 ciclos y la de los switchs de 5 millones de pulsaciones.

Tiene un sensor óptico AVAGO A5050, una alta resolución con 25.000dpi y cuatro modos para cambiar los dpi entre 500, 1.250, 1.500 y 2.500. La frecuencia de refresco es de 500Hz, su máxima velocidad es de 75cm/s y que cuenta con iluminación led con efecto respiración entre otras cosas que ya no entiendo, la verdad.

Para saber en qué modo de dpi tienes el ratón, éste cambia de color. Rojo para el más bajo, azul para el siguiente, verde para el de 1.500 y morado para el más alto. Como podéis ver, personalmente lo tengo en el modo azul que corresponde a 1.250 dpi. El resto me parecen demasiado rápidos para mi estilo de juego pero es de agradecer que pueda cambiarse y además de una forma tan sencilla como darle al botoncito justo bajo la rueda de scroll.


Personalmente, me encanta este ratón. Es bonito, elegante y cómodo. El icono de CoolBox me encanta, ese pez abisal que a mi ver, es de lo más cute. Al principio tuve miedo de que fuese demasiado grande ya que yo llevo utilizando desde siempre ratones muy pequeños y, aunque es grande, mi experiencia de juego ha mejorado considerablemente. Mi mano descansa más al tener más superficie sobre la que apoyarse y siento que tengo mejor control de las situaciones... quizá también sea por ser un ratón que funciona bien y con unos dpi más altos que el que yo tenía. La calidad relación-precio es de lo mejorcito que he encontrado y, no en vano, en la familia ya somos tres los que tenemos ratones de esta marca aunque de modelos diferentes.

Si estáis buscando un ratón y no queréis gastar mucho, o que sea uno de transición para luego otro mejor, os lo recomiendo encarecidamente. Qué leches, incluso de ratón principal porque yo no tengo previsiones de cambiarlo en mucho tiempo y estoy realmente contenta con él.

¿Qué ratones utilizáis vosotros? ¿Conocíais esta marca? ¿Os gusta?
¡Contadme, contadme!
Un abrazo grande.
Valencia, España
lunes, enero 15, 2018



Me apetece compartir con vosotros dos descubrimientos recientes de este 2018. Se trata de dos sprays de la marca Urban Decay con usos muy distintos. El primero, Quick Fix es un preparador de la piel y el segundo, All Nighter es un fijador. De maquillaje sabéis que voy surtida pero también habéis podido caminar conmigo en mis primeros pasos de cuidado de la piel y otras cositas relacionadas. Precisamente por eso me llamaron la atención estos dos pequeñines y la sorpresa al usarlos no ha podido ser más grande. Ambos venían en un pack que se llama All day / All night y los encontré un stand de Urban Decay en el Corte Ingles.

'Quick Fick' en el tamaño viaje /30 ml de Urban Decay.

Voy a empezar diciendo que me encantan los packaging. Este es verde neón y suave con dos tapas para extra protección. Es un spray preparador de la piel creado por Skindinavia e inspirado en la tendencia acuática coreana, eso dice la web. Hidrata, equilibra y revitaliza la piel además de calmarla reduciendo la visibilidad de poros, iluminando y alisando el rostro. La fórmula contiene vitamina B3, Sepitonic M3 y agua de coco. En la web también comentan que tras un estudio realizado a 30 personas, 100% de ellos notaron reducción de visibilidad en los poros, más luminosidad y el 83% mejoría en la hidratación. 

Mi experiencia es similar. El olor a coco me engancha, noto la piel luminosa, hidratada y es cierto que mágicamente la visibilidad de los poros se reduce. Antes utilizaba una crema de hidratación intensa antes de maquillarme para que no me resecase nada y tener bien la piel, pero desde que tengo este spray utilizo una moderada e incluso no utilizo si me la he puesto la noche anterior porque en si mismo, me deja la piel que es una maravilla. Además ayuda a que el maquillaje se vea mejor y que dure un poquitín más. Se ha convertido en un imprescindible y ya no me maquillo sin él. Además, los días en los que voy con la cara lavada me gusta utilizarlo para un extra de luminosidad y de aspecto sano en la piel. Sirve también para refrescar la piel tras horas de maquillaje y que se vea de nuevo como recién puesto y jugoso.

Se utiliza poniéndolo a unos 20 cm de la cara y pulverizando unas seis veces, o al menos, así lo utilizo yo. ¿Os animáis a probarlo?

'All Nighter' en el tamaño viaje /30 ml de Urban Decay.

Éste es negro, con las letras en moradito y también con dos tapones para extra de protección. Se trata de un fijador de maquillaje también colaboración con Skindinavia y que promete mantener el maquillaje intacto hasta 16 horas sin emborronarse, perder o color o marcarse las líneas de expresión. Por lo visto contiene una tecnología de control de temperatura que ayuda a mantenerlo durante más tiempo; está libre de aceites y parabenos y en su estudio realizado sobre 50 personas, el 78% de ellos dijeron que el maquillaje aguantó 16 horas y el 80% que no solo se veía mejor si no que se mantuvo mejor incluso en la zona T sin fijarse en las líneas de expresión, además de si tenían la piel mixta, seca o aceitosa, el 88% dijo que era el mejor producto para hacer que su maquillaje durase.

16 horas no sé porque no lo he probado tanto pero desde que trabajo, me suelo maquillar pronto y quitármelo tarde y odio que del roce, la exposición al viento, sol, agua o lo que sea y del simple tiempo, partes de mi piel vayan perdiendo el maquillaje, las sombras se medio desvanezcan o el rimmel/eyeliner pierdan intensidad... así que después de escuchar muy buenas críticas decidí probarlo y, mira chica, funciona que es una maravilla. Pulverizo tres o cuatro veces y el maquillaje parece que se me pega a la piel y cuando vuelvo a casa tras seis, siete e incluso ocho horas maquillada está igual y me da una pena horrible quitármelo. Me encanta porque me da la seguridad de que ocurra lo que ocurra en mi día, como planes inesperados, iré perfecta y sin preocuparme por si tengo aspecto de cansada por que se me haya ido el maquillaje. Me gusta esa seguridad que me aporta, que es ligero y no se nota, parece que no te hayas echado nada. Así que mira, si, os lo recomiendo mucho.

¿Vosotras los habéis usado? ¿Os gustan?
Ambos valen 15€ en el tamaño viaje pero podéis encontrarlos ahora en pack y rebajas en los stands de Urban Decay del Corte Inglés.

¡Un besazo enorme!
Valencia, España
viernes, enero 12, 2018


¡Y llega el día en el que os enseño los labiales que quiero incluir en el #ProjectPan! No son todos los que utilizo en mi día a día pero sí los que quiero obligarme a utilizar y terminar... aunque unos más que otros. Dentro de poco os enseñaré también los imprescindibles de mi neceser y ahí veréis unos cuantos más. Estos son los más antiguos y la verdad es que todos ellos me encantan. Por eso quiero terminarlos ya, para hacer sitio a nuevos o porque no quiero que me caduquen y causen un problema en los labios. Como veréis, mis favoritos son los rojos y los distintos tipos de nudes; rosados, amarronados, rojizos... personalmente creo que me favorecen mucho, mucho. Aunque desde hace un par de meses he añadido a algún rosita a la colección que pronto veréis. Así, sin más, vamos a empezar por los rojos.

Voy a hablar de ellos por el orden en el que aparecen los swatches.


#16. Perfilador de Mac en el tono Cherry. 
Este perfilador tiene sus cuatro años perfectamente. Está un poco seco y fue de mis primeras compras de makeup decente. Apenas lo he utilizado porque en aquellas no le veía la utilidad a perfilar los labios y seguramente caí por alguna recomendación Youtubera o algo así. De todos modos es una base perfecta para cualquier rojo e incluso pretendo utilizarlo por si solo. No repetiré porque rojos tengo muchos y a día de hoy, sigo sin perfilar los labios excepto en ocasiones contadas. No me gusta especialmente tener "fondos de cajón" para el maquillaje porque luego pasa lo que pasa; se seca y caduca. Así que a por él.

#17. Labial matte de Mac en el tono Ruby Woo.
Otro clásico entre los clásicos. Se pegan él y Russian Red por ser "los rojos perfectos". Tengo que decir que es un color extremadamente precioso, mate y que blanquea los dientes por el subtono azulado que tiene sin embargo no le he dado el uso que debería primero porque me resulta duro de aplicar (es extraño describir esto, o quizá solo es el mío, no se) y parece que no se desliza bien, con lo cual me cuesta mucho hacer bordes limpios... probablemente no repita pero si os gustan los rojos es un color que si recomendaría.

#18. Labial matte de Mac en el tono Russian Red. 
Bueno, bueno, bueno. El peso pesado de mis labiales rojos y mi favorito sin lugar a dudas. Éste es el segundo que utilizo y en concreto lo compré en el Mac de Londres cuando fui de visita (podéis ver la entrada aquí). Fue mi fiel compañero en aquel viaje y no se por qué dejé de utilizarlo. Me encanta, la textura mucho más cremosa pero igualmente mate, su duración, el color perfecto, que también hace los dientes más blancos y lo guapa y divina que me hace sentir. De este no faltará nunca en mi neceser.

#19. Labial líquido de Kat von D en el tono Outlaw.
Este que tengo es una minitalla y aún no la he acabado. Me recuerda al Russian Red pero este es más brillante y rojo tipo sangre. La verdad es que es precioso y no tengo ninguna queja con los labiales de Kat, de hecho al contrario porque tengo varios... pero sí es verdad que últimamente no utilizo tanto los rojos y teniendo el Russian Red, probablemente no repita. Pero si eres amante de los rojos y te gusta utilizarlos bien, este está recomendadísimo.


Dentro del reino de los "nudes" vamos con ellos.

#20 Perfilador de Mac Cosmetics en el tono Soar.
Madre mía este perfilador. El hype que hubo por él, la rotura de stocks en todas las tiendas y web, las vueltas que dio, lo recomendadísimo que fue... y lo poco que se escucha ahora sobre él. Poco o nada, la verdad. Y a mi me sigue pareciendo un color precioso que he utilizado mucho y no se por qué abandoné. De hecho fue este uno de los motivos por los cuales quise hacer el #ProjectPan, porque me enamora y no lo utilizaba. Lo utilizo como labial por si mismo y el color es una preciosidad. Tono labio pero mucho más subido, parece que tengas unos morros de infarto y encima dura una barbaridad. Cuando se va, se funde con tu propio color haciendo un efecto natural y elegante. Dadme mil de este, por favor. Además, feel so sexy.

#21 Labial mate de Charlotte Tilbury en el tono Bond Girl.
Mientras escribo esta entrada lo tengo en mis manos agarrándolo como un tesoro. Madre del amor hermoso qué color más perfecto, qué packaging más bonito, qué joya del tocador es. Qué condenadamente caro, ¡por favor! Tuve un arrebato hace unos años y me gasté un dineral en Charlotte Tilbury... todo lo que tiene esta marca es puro coleccionismo y no te quieres desprender de ello. Quiero terminarlo porque tiene su tiempo, pero me da una pena horrible. Lo repondré dándome un caprichazo, la verdad, porque no concibo mi neceser sin él. Es bonito y perfecto a rabiar y favorece a todo el mundo. Pura chica Bond, de verdad.

#21 Labial de Deliplus en el tono 5 de los Infinita.
Así como opción low cost es uno de mis favoritísimos. Jamás habría pensado que en Deliplus encontraría algo así de bonito, pero ahí está, dispuesto para todas nosotras oculto y que pasa desapercibido. Es un color que no se describir... borgoña con un toque morado cálido y a la vez rojizo que es increíblemente favorecedor. Me lleva acompañando desde el otoño pasado y no dejo de ponermelo, aguanta muchísimo y aunque transfiere es una maravilla. De verdad, sorpresón low cost. En la foto no se aprecia bien el tono que es. Os invito a que os paséis por un Mercadona y lo swatcheeis, no os va a dejar indiferentes.

#22 Labial de Rimmel London en el tono 107 de la colección de Kate Moss.
Otro de mis clásicos y de mis primeros crush. También lo encontré en Mercadona en su día, luego no lo trajeron más y sé que se puede encontrar en Primor o por web... aunque este en concreto es de Londres que mi prima me lo trajo en uno de sus viajes a España. Es el segundo que gasto y ya lo tengo en las últimas. Cuando me apetece un tono más potente y oscuro, es al que recurro SIEMPRE con su tono vino precioso. No creo que repita porque me apetece probar otros nuevos pero es un tono al que volveré más adelante y que os animo a probar.

#23 Liquid Lipstick de Kat von D en el tono Lolita.
Otro labial que generó un tremendo hype. Lo compré hace más de dos años y todavía me queda, por eso quiero darle salida. En mi día a día o maquillajes más naturales es un favoritísimo, junto con su hermano Lolita II. Es un nude perfecto pero con un subtono ligeramente frío que lo hace bastante neutro y combinable con cualquier makeup que te hagas. ¿Recomendado? Oh yes, baby.

#24 Liquid Lipstick de Kat von D en el tono Lolita II.
¡Ajá! Como amante de los nudes subidos, ¿pensábais que no estaría? Pues obviamente. Este es ligeramente más reciente y me gusta igual o incluso más que Lolita porque tiene un tono más rojizo, tipo ladrillo que me da calidez al rostro y creo que favorece a mi pelirrojo. Así que voy alternándolos y es un favorito de los grandes. Cuando se me acaben los dos, seguramente repita con este porque el subtono más cálido encaja más con mis gustos, no sé. Pero cualquiera de los dos son pura maravilla, de larga duración y hacen unos labios grandes y sexies.

¡Y estos son todos mis labiales del #ProjectPan! Ya habéis visto que me encantan todos y cada uno de ellos pero hay que darles salida sobre todo por la longevidad que tienen y reponer cuando se acaben o ir en la búsqueda de otros nuevos para variar un poco.
¿Cuál os ha llamado más la atención? ¿Tenéis alguno? ¡Cotilleadme un poco!

Besitos grandes, bellas.
Valencia, España
miércoles, enero 10, 2018


Quiero contaros mi experiencia con respecto al iPhone 8+ y por qué me pasé al Huawei Mate 10. Si me seguís por redes sociales (Twitter e Instagram), hice un post y stories respectivamente preguntándoos que opinabais al respecto. Si merecía la pena cambiarse del gigante de los smartphones a la marca China que viene pisando fuerte. Recibí muchos comentarios al respecto, personas pro Apple que la defendían a capa y espada y personas pro Android (que no Huawei) que hacían otro tanto desde el otro lado de la guerra. Por que sí, esto parece una guerra y los que somos de picar a un lado y otro a veces nos sentimos confundidos por el rechazo acérrimo y total que se tienen los unos a los otros. 

Sobre todo me hicieron incapié en la optimización de iPhone por encima de Android y en la customización y la posibilidad de acceder a todo el teléfono Android contra la manzanita. También me comentaron lo dificil que es pasarse de un SO a otro y que probablemente me arrepentiría. Eso, y que la cámara del iPhone era más natural

Personalmente ya os adelanto que yo soy de tenerlo todo. Tengo un PC montado a piezas por mi con Windows y tengo un Macbook Pro. Y estoy muy contenta con mis elecciones. Me encanta jugar con Windows, la potencia que me ofrece y trabajar con él y tener toda la accesibilidad del mundo con respecto a transporte, viajes, calidad de imágen y edición que me permite el Macbook Pro y me parece el combo perfecto. Así que, como he dicho, me confunde el rechazo que se tienen los unos a los otros porque se puede disfrutar de ambos y seguir siendo una persona válida. 

Ahora viene mi dilema. En cuanto a teléfonos móviles llevo muchos años apostando por iPhone. Como fotógrafa, es casi una necesidad vital llevar en mi bolsillo una cámara fotográfica portátil que me de los resultados que busco y deseo en todo tipo de situaciones entendiendo que es un móvil, por supuesto. Sus cámaras siempre me han enamorado, me encantaba el SO sencillo, intuitivo y limpio y me daba igual que fuese cerrado y no pudiese hacer nada con él. Me resultaba cómodo, bonito y lo disfrutaba. Fin de la historia con respecto a ese tema. No ha sido el problema ni motivo de mi decisión en ningún momento.

#Antecedentes.

Antes de el iPhone 8+ he tenido un iPhone 6s por más de dos años y medio y anteriormente a ese, un iPhone 4. Se han cruzado en mi camino el Sony Xperia Z2 y el Xiaomi MI3 y ambos me han durado un suspiro. El primero me lo robaron y el segundo se cayó al váter así que supongo que la vida me estaba diciendo que continuase con Apple y eso hice. Muy contenta. Hasta que llegó el momento de saltar de generación con las expectativas que eso conllevaba. La fotografía móvil ha avanzando a pasos agigantados y con competidores como el Note 8 o el Google Pixel, iPhone tenía que seguir siendo una buena opción y mejor lo "malo" conocido que lo bueno por conocer, eso dicen. Las reviews y opiniones que encontraba lo corroboraban y en mi incursión a tiendas para probarlo, también. En aquel momento acababa de salir el Huawei P10 con su cámara Leica... cosa que me hacía muchos ojitos porque, por favor, ¡es Leica! ¡El gigante mundial en lentes desde la Segunda Guerra Mundial! Tenía que ser good stuff pero... no. La comparación con la cámara del iPhone y su modo retrato hizo que ganara el segundo y sin más, lo pedí. 


#Primer intento: La emoción por la novedad.

Preciosísimo, en color oro rosado. Cristal por detrás que te hacía sentir que estabas sujetando una joya. Minimalismo y color blanco de Apple. Earpods con sonido maravilloso y su... ¿cargador de carga rápida? ¡No! El normal, porque todos sabemos que si quieres mejoras, tienes que apoquinar. Bueno, no pasa nada, tengo tres horas al día para cargarlo. Una pantalla bien grande, toda un novedad para mí y un gustazo. Todo bien, todo perfecto. ¡Vamos a hacer fotos que es lo que interesa! Y... oh, la emoción del principio. Modo retrato, ¿por qué le mete un zoom interior? Me pone nerviosa. Me pone muy nerviosa. Qué decepción de cámara delantera... la verdad es que prácticamente ni un selfie saco. Pero bueno, se supone que es un super movil, entendí que quizá fuesen las condiciones lumínicas y no en si la cámara. De todos modos había algo que no terminaba de encajarme... Y tampoco tenía la emoción que esperaba tener. En cuanto al vídeo tengo que decir que me sorprendió de buena manera su grabación en 60fps y la calidad general. Hice, incluso, dos vídeos para mi canal de Youtube con él así que nada que objetar... al contrario, más bien.


#Segundo intento: Moment lens.

Por el camino encontré unas lentes maravillosas que hacían a la cámara más angular. En concreto, las Moment Lens apadrinadas, además, por Casey Neistat. Con esas buenas referencias no lo dudé y me lancé a por ellas, sobre todo a por la que simulaba ser un 35mm y aunque son maravillosas y de una calidad excepcional... no funcionaban con el modo retrato que era lo que más expectación tenía yo por probar ya que, como he dicho, el zoom interior me molestaba mucho y que tuvieses que irte a dos metros del objeto en cuestión para hacer la dichosa fotografía. Así que aunque la lente fuese maravillosa, fue una decepción grande porque tampoco podía usarlo para ese fin. Tenía yo ahí un run run interior que no se me quitaba.



#Excursión a Media Markt.

Esto no es un patronicio ni mucho menos. Yo a Media Markt ni agua, pero resultó que fuimos a cotillear algunas cosas y entre los móviles cogí sin fijarme mucho el Huawei Mate 10. Como siempre, fui directa a por la cámara e interiormente se hizo un silencio tremendo. Hice, de hecho, una foto con el modo retrato y el silencio se convirtió en un vacío. Mire a Pat, que me acompañaba, de reojo y él tampoco dijo nada por un momento porque ambos dos lo sabíamos: era una pasada y molaba mucho más que el iPhone 8+ que yo tenía. Ese momento fue incómodo, si, muy incómodo y cuando nos fuimos no dejé de darle vueltas. Me había gustado mucho y tras eso me lancé a diversas investigaciones.

Seguían poniendo al iPhone 8+ como mejor que el Huawei Mate 10 en muchas cosas y en otras, no. Como la potencia que tenía este teléfono o la cámara, a mi ver, que tenía mayor apertura de diafragma y una lente de 20 megapíxeles dedicada al blanco y negro además de ser, de nuevo, lentes Leica (cómo se te nota el plumero con el B&W, guapi). Pero sobre todo, el hecho de que el modo retrato no tuviese ese zoom odioso, los buenos resultados que daba ¡y que encima lo tenía en la cámara delantera!

#Tomando la decisión.

Aquí entráis vosotros porque fue en ese momento cuando os consulté con las ya consabidas respuestas. Me metí en Wallapop y encontré un Huawei que estaba por usar en color Moca que tenía mi nombre y ese mismo día hice el cambio. Para los curiosos, cambié mi iPhone 8+ por el Huawei y me dieron 150€ más que yo pedí por él. Todavía tenía ahí una pequeña duda... pero se disolvió en cuanto encendí el teléfono y me puse a juguetear con él. De cabeza a la piscina.


#Comparativa fotográfica con el Huawei Mate 10 vs iPhone 8+.

¿Cuales son mis conclusiones y cual me parece mejor? Pues vamos a entrar en materia. Ambos tienen cosas buenas pero si duda alguna me quedo con el Huawei Mate 10. Creo fervientemente que tenía razón y a nivel fotográfico, disfruto muchísimo más con esta cámara. La calidad es altísima, hace unos desenfocados que me roban el corazón y que quedan perfectos además que me recuerdan a los que hace mi cámara reflex con el objetivo 35mm lo cual me parece importantísimo. Cuenta con un zoom interior con el que el desenfocado se mantiene por lo que podemos recrear perfectamente el estilo de iPhone. Por otro lado, me encanta que de forma nativa cuente con el modo pro en el que podemos controlar absolutamente todo; ISO, velocidad de obturación, apertura de diafragma... eso sin contar los modos de fotografía que vienen en el modo automático como, resaltar comida, pintar con luz, ¡panorámica en 3D! Y mencionar, sobre todo, que funcionan. Es alucinante. Su cámara en blanco y negro tiene una lente dedicada de 20 megapíxeles que capta directamente la fotografía en blanco y negro, lo cual no lo hace ninguna otra cámara. Además este objetivo pasa información lumínica al principal para aportarle más datos y más calidad lo cual, se traduce en una mejora visual y encima, cuando edito las fotografías en Lightroom parece que fuesen con cámara reflex. Sin contar, evidentemente, de que puedes disparar en RAW de forma nativa, de nuevo. ¿Se le puede pedir más? No tengo ni idea de por qué en las comparaciones iPhone gana por un poquito más porque este móvil me ha aportado muchísima más calidad y buenos resultados que la de la manzanita. La frontal ya ni os cuento... para ser frontal es una maravilla y también cuenta con modo retrato para hacer desenfocados que quedan maravillosos. No paro de usarlo. Además, el modo belleza ayuda mucho en situaciones de luz complicada aportando mejores resultados. ¡Bravo, Huawei!

Con datos técnicos, iPhone 8+ cuenta con dos lentes con estabilizador óptico de 12MP y apertura 1.8 con la frontal de 7MP y apertura de 2.2 de diafragma.
Huawei Mate 10 también tiene dos ópticas con estabilizador pero una de ellas tiene 20MP, ambas con apertura 1.4 y la frontal es de 8MP con apertura 1.6.

Sobre la grabación en vídeo, ambos cuentan con grabación en 4K a 720p, grabación a 1080 en 60fps y en 24, el modo normal así como cámara lenta. Pero el micrófono de el Huawei Mate 10 es muchísimo mejor ya que en el de iPhone apenas se oye nada, de hecho, yo tenía que ponerle un micrófono externo. ¿Por qué haces eso, Apple?


#Comparando el resto de aspectos.

Ya os habéis dado cuenta de que para mí la cámara es lo más importante de un terminal móvil. Y la conclusión de que la estoy disfrutando como una niña con zapatos nuevos pero os preguntaréis, ¿qué pasa con el resto de cosas?

La única lanza que puedo romper a favor de iPhone es que, es cierto, su terminal es más rápido porque está mejor optimizado, su SO es más sencillo y para usuarios de Apple requiere un tiempo de adaptación y su diseño general mola más. Lo comparo con Huawei y entiendo que este teléfono lleva apenas unos pocos meses en el mercado y necesita que lo optimicen, lo cual harán en el futuro, pero por todo lo demás, gana Huawei y os voy a contar por qué.

Su pantalla es una pasada. Han utilizado al máximo el espacio que tienen dejándolo apenas sin bordes recordándome mucho al iPhone X pero mucho más bonito y con más pantalla. Esto lo he notado muchísimo, no solo porque es más grande -5.9 pulgadas frente a las 5.5 de iPhone- si no porque la calidad de imagen es mejor. Cuenta con mayor resolución siendo Full HD (e IPS) de 2560 x 1440 vs el 1920 x 1080 de iPhone. Para mi, eso se traduce en una experiencia maravillosa como usuaria ya que disfruto mucho más de ver videos en el movil, fotografías, leer artículos... y respecto a la reproducción de colores tan famosa de Apple no he notado diferencia. Voy a decirlo claro: utilizo mucho más mi móvil para ver Youtube, escuchar música, leer artículos, etc. Además para conseguir aún más espacio puedes quitar el menú clásico de Android de la parte inferior y manejarlo todo con "el lector de huellas". Un toque para ir hacia atrás, una pulsación larga para ir a inicio, un deslizamiento hacia la izquierda para las aplicaciones abiertas... y no sabéis lo mucho que me gusta este sistema, además de que tenga lector de huellas en la parte delantera y de que este funciona muchísimo más rápido que el de iPhone.

¿Rapidez? ¿Memoria? Pues Huawei Mate 10 cuenta con el procesador Kirin 970 de ocho núcleos y 4GB de RAM frente a A11Bionic de 6 núcleos y 3 GB de RAM de iPhone. Kirin cuenta además con una IA que nos ayuda en el día a día y personalmente yo lo he notado en la predicción del teclado que suele clavarme lo que quiero escribir o los haghstags que utilizo en mis redes. Llevo poquito usándolo así que tampoco he explorado mucho este sistema.
Mencionar, además, la capacidad. Aunque ambos son de 64GB de memoria, al Huawei Mate 10 puedes meterle más con una tarjeta de memoria. Y esta facilidad la he echado yo mucho de menos en iPhone porque no tengo que estar calculando el espacio al milímetro, borrando fotos, vídeos y teniendo cuidado con lo que instalo. Tranquilidad mental, amigüis.

En cuanto a la batería, duran más o menos lo mismo. A pesar de que el Huawei tiene más capacidad de batería, su pantalla Full HD también consume más igualando el rendimiento pero, el Mate 10 incorpora su cargador de carga rápida y en menos de hora y media lo tienes funcionando de nuevo. iPhone por su parte, no lo lleva y carga de forma rápida el primer 30% y el resto de forma normal traduciéndolo en aprox. tres horas de carga. De todos modos, siempre podéis desactivarla y bajarla un poco de calidad y os durará mucho más. Personalmente a mi esto no me ha dado problemas y gestiono la batería como lo hacía con el iPhone.

¿Negativo para Huawei? No cuenta con resistencia al agua. Eso se lo han reservado para el modelo Mate 10 Pro que en principio no llegará a España, pero no es algo que me preocupe en exceso porque habiendo tenido un iPhone 6s durante tanto tiempo que tampoco contaba con ello, no es diferencia. No sé, no se me ocurre meterlo al agua, queridos.

#Experiencia de uso y opinión final.

Sobre si me ha costado adaptarme o no: pues no. Los primeros días si se me hizo un poco extraño pero hay facilidades para todo. Pude hacerme una copia de seguridad de mis contactos y pasarla a Android en tres pasos muy sencillos, y a día de hoy os diré que creo que me gusta más Android. Precisamente porque  su capacidad de customizar las cosas para que te resulten más cómodas es maravillosa. No me gusta, por otro lado, que me cree mil carpetas con fotos repes cuando las paso a VSCOcam, Whatsapp, Twitter... pero por lo que tengo entendido hay aplicaciones para que eso no pase así que estoy estudiándolo. Tampoco me gustan los iconos que hay en este SO además de que me falta Siri y me cuesta escribir un poco más con este teclado, pero estoy mucho más contenta con este móvil y a todo se adapta una cuando la experiencia es positiva. Si he tenido que sacrificar algo de lo bonito del diseño, a Siri y a iconos un poco mejores por la felicidad y experiencia que me proporciona este móvil, pues repetiría y os animaría a hacerlo si estáis en dudas como yo.

He querido ser sincera y por eso os he contado las cosas positivas y negativas de cada cosa. No pretendo convenceros ni mucho menos, si no contar mi experiencia. A apartir de ahora, pasará mucho tiempo hasta que yo vuelva a iPhone, la verdad... y si Huawei sigue manteniendo la colaboración con Leica y haciendo teléfono tan sumamente buenos como este, seguirán teniéndome como consumidora. Qué queréis que os diga, estoy muy muy contenta con mi decisión y a cada día que pasa más porque voy descubriendo cosas nuevas que me encantan y que hacen del uso de mi móvil una gozada.

Sobre la optimización y fluidez, a pesar de decir que iPhone está mejor aprovechado, el Huawei Mate 10 vuela y no me ha retrasado su utilización en ningún momento. Al cierre o aperturas de aplicaciones, iPhone puede ser algo más fluído pero a la hora de su uso diario, os puedo prometer que ni se aprecia.

¡Espero leer vuestras opiniones y todo debate es bienvenido!
Un abrazo a todos.