desiree verlangen

a lifestyle, skincare, photography, techology and videogames blog

Instagram Photos

Seraphina de Rachel Hartman

Estamos en la Feria del Libro de Madrid, ¿todavía no lo sabíais? ¿O si? ¿Os habéis pasado ya? Este fin de semana me he hecho con un pequeño tesoro literario. Pronto os cuento qué me he traído, cuando me pase el par de veces que todavía me quedan (por diversas charlas y firmas de autores) pero ya os adelanto que han caído cosas que nunca me imaginé y otras a las que tenía infinitas ganas. Y la wishlist es enorme pero prefiero dejarme llevar por las corazonadas y escuchar qué libros son los que me gritan "llévame a casa".


De momento he terminado de leer Seraphina, de Rachel Hartman. Y, curiosamente, a pesar de ser uno de los que en su día me gritó y muy fuerte además he tardado bastante tiempo en tener ganas de leerlo. Se la define como novela fantástica juvenil pero creo que deberíamos tachar las dos últimas etiquetas (cuánto las odio) para hablar de este libro. Pero esto lo he descubierto después, claro. En su momento no me apetecía absolutamente nada leer fantástica –es un género del que me siento algo alejada últimamente– y juvenil todavía menos, no he podido quitarme los prejuicios sobre este género, a pesar de haber leído varios títulos ya. Así que desde este momento confieso que lo cogí con mucha pereza y, como ya es costumbre últimamente, acabó dándome un bofetón cariñoso por haber sido tan estrecha de miras. Perdóname, Rachel; no volverá a pasar (contigo, al menos).
Todo el mundo sabe que cualquier dragón que se precie puede aspirar a ser un buen político, profesor o matemático; no como esos absurdos humanos, que prestan tanta atención a sus emociones que acaban olvidando cómo pensar...  
En un reino mágico y sombrío en el que humanos y dragones conviven con una paz inestable, Seraphina es una música joven y talentosa (pese a ser humana) que acaba de entrar en el coro de la corte. Allí, las intrigas políticas son el pan de cada día. Poco después de su llegada, una noticia atraviesa los muros de palacio: un miembro de la familia real ha sido asesinado. Inmediatamente, los cimientos de esa fachada de paz se resquebrajan.

Para investigar el crimen, Seraphina se alía con el perspicaz Lucian Kiggs, capitán de la guardia real. Pero todo el mundo tiene secretos, y ella no es una excepción: lo que oculta haría que la condenaran a muerte.

Ésta es la sinopsis de Seraphina y, como toda buena sinopsis, ni si quiera se acerca a describir qué es esta obra, qué esconde, cómo nos habla magistralmente de temas tan delicados y complejos como el racismo, la autoaceptación, la amistad, la búsqueda de la protagonista por encajar en un mundo de ideas férreas, creencias religiosas y mucho cinismo. Ha sido maravilloso como Heartman ha conseguido plasmar todos estos conceptos de forma tan hábil, a través de un mundo rico en cultura, lleno de vida, propio, personal, casi real. Creo que incluso se podría decir que un mundo completamente real sirviéndose de dragones, mestizos y fallos de la naturaleza como metáforas de una visión distorsionada de los propios tratos de exclusión social de nuestro mundo. 

Y toda esta lectura subyacente a través de una trama trepidante, manejada con exquisitez, con un ritmo constante, sutil, lleno de energía que vibra a través de las páginas en nuestras manos. No hay un solo momento, una sola reflexión de Seraphina que no contribuya a generar más y más interés, a profundizar en su mente, en la historia, en el avance de la narración. ¡Es que absolutamente nada sobra! Y esto lo logra a través de unos personajes llevados con maestría que generan un interés casi demencial para nosotros. 

Seraphina como protagonista no puede estar mejor escogida. Es una mujer implicada, activista, inteligente, emocional, testaruda (y quizá incluso valiente) que, a pesar de servirse de la mentira por exigencias del guión, busca desesperadamente una forma de exponerse a la verdad del mundo a la vez que dedica extensas horas de su vida a ocultarla. Por diversos motivos no consigue aceptarse a sí misma y el rechazo que siente por ello es un tema recurrente que irá explorando a lo largo de su evolución. Me encanta porque ni es la típica mujer autosuficiente que no necesita nada de nadie pero tampoco la insufrible dama en apuros. Es una chica real, que protegerá lo que quiere por encima de todo y enamorada de la música. ¿Sabéis lo raro que es eso? Por otro lado, Lucian Kiggs, Capitán de la Guardia y bastardo real es un hombre obsesionado con, precisamente, la verdad, perspicaz, leal, protector y liberal. Glisselda como descendiente del trono de Goredd ha sido educada para ser reina y sin embargo, prima en ella una intensa curiosidad por el mundo, un espíritu conciliador y comprensivo sin renunciar a la fortaleza y una voluntad intensas convirtiéndose en un pilar fundamental no solo para el reino si no para su prometido; Lucian y Seraphina.

Por otro lado, en el bando dragón, es impensable no mencionar a Orma. Sin embargo, antes de hacerlo, tengo que aclarar que el concepto draconiano de Heartman me ha parecido el más interesante que he podido leer hasta el momento. No sé si ha sido porque ha resultado un chorro de aire fresco en el panorama fantástico pero es diferente a todo lo que he visto antes. A pesar de ser criaturas enormes y temibles, interactúan con los seres humanos adoptando su propia forma a la que llaman saarantras. Sin embargo, esto para ellos es peligroso ya que en su forma original, son seres analíticos que rechazan las emociones y por ello son incapaces de disfrutar de los pequeños placeres de la vida. ¿Seres tan diferentes pueden convivir? Es por eso que, en su forma humana, tienen el peligro de desbordarse, de establecer fuertes vínculos que les lleven a desvincularse de su verdadera naturaleza y son estudiados, sometidos y perseguidos por sus propios censores. Es aquí donde entra Orma, un saarantras que se ocupa de la educación –y protección– de Seraphina. Los lazos que los unen son más profundos de los que puede pensarse en un principio y, Orma, inteligente, erudito y frío será un pilar fundamental no solo para la protagonista, si no también para la sociedad de Goredd. Es un personaje fantástico que le aporta muchísima riqueza a la trama.

Sin embargo, todos los secundarios como los monstruos del jardín de Seraphina (Lars, Okra, Abdo), Eskar –saarantras–, Comonot, Viridius –maestro de música–... Son un crisol de visiones que convierten al mundo de Hartman en un caleidoscopio lleno de colores y de opiniones que sumarán y sumarán.

Es, de verdad, una obra preciosa, parte de una duología que continúa con Escamas. Os lo recomendaría a todos, seáis fan de la literatura fantástica o no. Éste libro va mucho más allá y aunque al principio os pueda parecer un poco lento, no desesperéis, merece la pena vuestro tiempo y si no, ya me contaréis. Misterios, relaciones humanas, aventuras, autoexploración... Son solo unos de los muchos temas que vais a encontrar en Seraphina.

Contadme qué os ha parecido, ¿no?
With love,
Desirée.

Comentarios

  1. ¡Holi!
    Este libro me encanta, es de mis favoritos del género. Al principio se me hizo lento, pero logré terminarlo y quedé encantada :D
    Estoy deseando leer Escamas, pero no encuentro el momento :(
    Un besito <3

    ResponderEliminar

Publicar un comentario